lunes, 30 de julio de 2007

"Vas viendo qué hacer"

Hay quienes creen que la creación está destinada a los creativos. Otros creen que sólo pueden hacer aquello los que ya son ésto, y que por eso mismo es que son tal cosa. El tema es que yo creo que la creación es el acto igualador más poderoso del universo y, por eso mismo, es divino. Pero no tanto porque todos podamos hacer sino, más bien, porque todos somos hechos. Nadie se salva de ser el producto de una creación. Es decir, nadie se salva de ser, más o menos, impredecible. Aunque vivamos en una sociedad de autor, donde la firma busca garantías, la creación nos hace recordar que todos somos la misma incertidumbre de ser y no ser al mismo tiempo. Tenemos y pretendemos, sin poder querer lo que necesitamos. La injusticia es la siguiente: no podemos crear todo lo que queremos, solo aquello que nos sale. Podemos dar forma a algunas cosas, las más sagradas, mientras que otras, vitales, importantes y necesarias para la primera, nos están vedadas. Así de sencillo. Para eso necesitamos otra gente, que nos de una mano y nos ayude a transformar lo que nos cuesta, lo que no nos sale solo. Por eso hay compañeros, para eso hay una banda.

sábado, 28 de julio de 2007

Melodía Azul

Ninguna historia existe hasta que no se cuenta. Ningún protagonista es tal hasta que no haya historia que lo necesite. Pero cuando los protagonistas se sientan a escribir su propia historia, el relato se transforma en una paradoja que cuenta, y toma, su propia vida. De la mano del relato, el tiempo suele pulir las arrugas de todo comienzo, barniza la superficie desteñida de lo que no era y plancha los bordes de lo que pretende haber sido. El cuento se funde con los deseos y la nostalgia da a luz un pasado que vuelve a nacer con forma de vieja utopía. Toda historia es la metáfora de un tiempo vivido sin saberse tiempo. Un engaño que, aunque por creerlo no se haga verdad, preferimos vivirlo. Por eso hacemos historia sin fechas y contamos cuentos sin protagonistas. Elegimos el camino más largo, porque es el que más disfrutamos al llegar.

Submarino es la historia de un naufragio. El resultado de una tormenta fugaz, de esas que no dan demasiado tiempo a pensar en nada. Uno de esos vuelcos que no por dejar a la deriva hacen perder el rumbo y no por ser imprevistos son pura casualidad. Es la necesidad de un par de naufra(profu)gos que hicieron virtud de la tormenta y se hundieron en una profundidad que sólo conocían desde la superficie. Una inmersión vertiginosa que los alejó del gris exterior para sumirlos en un fondo azul donde todo existe de otra forma. Ahí la luz era reflejo, y la superficie sólo un mal recuerdo. El agua reemplazó al aire e impuso su densidad, su capacidad para retener todo y poder, así, contemplarlo un poco más. Sin un suelo que pisar, la corriente hizo un poco lo que quiso, aunque los náufragos no se preocuparon demasiado y prefirieron creer que las incertidumbres no eran más que ráfagas de buena suerte. Tuvieron que aprender a balbucear en un ambiente que ahoga los gritos, arruga la piel y, a veces, asusta por su inmensidad. Pero vieron que todo era cuestión de seguirle el juego a la inmersión y animarse a abrir los ojos bajo el agua.

Poco a poco, los manotazos de ahogado se fueron haciendo brazada, y los náufragos se transformaron en tripulantes de su propio submarino. Ahora el descenso pasó a ser un viaje recurrente y la superficie una eventual bocanada de realidad. Acá es donde la historia se transforma en presente y las palabras, necesariamente, en música.

viernes, 27 de julio de 2007

Empieza el viaje?

He aquí una nueva identidad Submarina (o, al menos, un nuevo intento por seguir empezando a crearla). Desde las más brillantes disertaciones sobre el origen del ser de la banda hasta los más estúpidos chistes del último ensayo pueden llegar a formar parte de esta improvisada tertulia cibernética. Todo depende de la suerte que vaya guiando los tiempos y humores de estos dedos. Para los que no conocen la banda les dejamos una pista: Los que no nos entienden dicen que hacemos rock intelectual, los que no nos quieren dicen que somos demasiado buenos, los más sinceros saben que mentimos. La única verdad es que los que realmente nos comprenden tienen bien claro que nada de esto tiene mucho sentido (permiso y perdón al ángel gris). Para más datos visiten www.fotolog.com/submarinorock y www.purevolume.com/submarinorock